DAR LA PALABRA A LOS NIÑOS Y LOS JOVENES
El abordaje de la participación desde la perspectiva de las democracias de proximidad, hace hincapié en formas no delegativas, donde cada uno tiene la oportunidad de hablar, de ser escuchado y de ser parte concreta de las soluciones. Para ello, es necesario no sólo dominar el lenguaje con fluidez, comprender el sentido de la palabra y poder sostener un argumento; sino además, ser capaz de escuchar y dialogar hasta reconocer el valor superador de otra posición, o lograr convencer con la propia sin dañar al adversario; así como arribar a una construcción común, superadora de las opiniones encontradas.
En esto la escuela cumple un rol insustituible, tanto por su tarea de incluir a los jóvenes en el lenguaje ayudando a desarrollar habilidades comunicacionales, como por su acción pedagógica respecto a la comprensión del sentido que anida en las palabras, así como por el mandato que porta desde su origen en relación a la formación de ciudadanía.
Es por ello, que el dominio de la palabra no sólo es tomado aquí en su forma más común como herramienta de comunicación interpersonal, sino en sus aspectos poéticos y literarios o en el más específico del lenguaje científico que permite acceder a información de mayor complejidad. A su vez, si se entiende que las formas de comunicación humanas no se producen exclusivamente desde la palabra, sino que son muchos los lenguajes con los que construimos sentido y nos vinculamos, se puede incluir en esta mirada a las tecnologías de la información y la comunicación (TICs), a la música, al movimiento, a la imagen…
Todos estos lenguajes fueron puestos en acción para llegar al alumno con propuestas que fortalecieran la autoestima, la capacidad de comunicar, de escuchar y de construir consensos.
Es así que se formó a docentes para promover en el ámbito de la escuela secundaria la institucionalización de Ruedas de Convivencia donde todos los jóvenes toman la palabra y son responsables en el análisis y la búsqueda de alternativas a los problemas que les presenta la realidad. Son 310 las escuelas que han conformado ya sus “Ruedas de Convivencia”.
Una propuesta similar se desarrolla en el nivel primario con el propósito de promover el pensamiento crítico, creativo y ético. Las Rondas de palabras, abren un espacio y tiempo específico dentro del aula para que los niños puedan explorar su propio pensamiento, analizar sus modos de actuar, sus expectativas y anhelos; para crear con sus pares hipótesis del mundo en el que viven y en el que desean vivir. Con la tarea de hacer circular la palabra y constituir comunidades de indagación y encuentro colaborativo, los maestros de grado con sus alumnos y alumnas, acompañados por estudiantes residentes, (alumnos de magisterio), realizan la experiencia orientados por un capacitador -facilitador que aporta el Ministerio y acredita la formación docente.
De igual manera, se formó a los Profesores de música para la conformación de Ensambles instrumentales-vocales, donde 4486 jóvenes interactúan desde el movimiento, el cuerpo y la palabra con objetos sonoros específicos. Se han constituido 86 ensambles en 124 escuelas escuelas secundarias. Cada semana los Profesores de música se encuentran con el grupo de capacitadores en el nodo de su región o reciben en su escuela al referente que los acompaña en el armado de los ensambles.
El lenguaje musical y la poesía predominan también en el formato elegido para primaria con la Capacitación de maestros de educación musical para la conformación de grupos corales en las escuelas. La actividad coral implica múltiples aprendizajes: cantar, y sobre todo hacerlo de manera afinada, es el resultado de un trabajo sostenido que requiere educar la voz, que perfecciona la capacidad de comunicar y que devela a cada uno en su forma de ser en el mundo; pero también implica un arduo trabajo de escucha y reconocimiento del otro. Encontrarse con los otros en el canto colectivo, acompasarse a ellos y ser capaz de interpretar una misma partitura, constituyen un profundo ejercicio de valores donde la individualidad tiene lugar, crece y se luce aún más cuanto más rico es el trabajo de conjunto. Esta perfecta metáfora democrática se trabaja con los maestros de educación musical, que en forma voluntaria accedieron a la formación desde 2009. Cada 15 días la escuela recibe a un referente capacitador que los acompaña en la tarea de armar el conjunto vocal y quincenalmente también se encuentran entre ellos, para desarrollar clases presenciales de perfeccionamiento. Actualmente 579 escuelas primarias, han armado su coro.
La palabra enhebrada en sentido poético y literario, abre al mundo de la fantasía, recupera sentido colectivo, enlaza el legado…La formación de maestros desde el Programa Palabras al Viento busca instalar en las escuelas talleres de lectura y escritura que refuerzan la acción cotidiana de enseñanza de la lengua y pone el acento en todas las variables que pueden atrapar al niño para transformarlo en lector. Desde 2010, se han capacitado 1575 maestros y bibliotecarios de 575 escuelas santafesinas
El silencio que ha operado en el sistema educativo ante cuestiones tan importantes en la vida de las personas como la relación con el propio cuerpo, tiene efectos diferenciales para niños, niñas y adolescentes. Por ello, es necesario promover la palabra en torno a la problemática de la sexualidad, sus mitos e interrogantes. La educación sexual Integral tiene por objetivo desarrollar en los estudiantes de todas las edades el conocimiento que permita la toma de decisiones conscientes en relación con el cuidado del propio cuerpo y las relaciones interpersonales. Desde 2009 a la fecha se capacitaron 5000 docentes de todos los niveles y modalidades.
El lenguaje científico identifica a una comunidad de conocimiento y encierra una lógica que la escuela debe desentrañar ayudando al niño a comprenderlo y dominarlo. Se abre así, no sólo la posibilidad de explorar el mundo desde una dimensión más profunda y sistemática, sino de desarrollar una forma de pensamiento y adquirir conocimientos fundamentales para la toma de decisiones personales y colectivas. En ese sentido, se ha trabajado con las escuelas tanto promoviendo la construcción de espacios colectivos que permiten compartir experiencias y recursos entre ellas y que emulan la forma colaborativa en que se hace ciencia hoy, como capacitando sobre enfoques sociales, ambientales y globalizadores entre ciencia, tecnología y sociedad. El Programa Aulas Compartidas promueve nuevos enfoques en la enseñanza de las ciencias y la tecnología; la Feria de Ciencias reúne cada año a cientos de escuelas que muestran sus trabajos. Últimamente, se ha desarrollado también una formación para la Enseñanza de la astronomía en la escuela, como una nueva contribución a las iniciativas con las que se promueve el conocimiento y el dominio del lenguaje científico para la participación protagónica de niños y jóvenes.
Escuchar a los jóvenes y proveerles de herramientas para recuperar la historia y la memoria colectiva; resignificar los vínculos; dar lugar a nuevos intereses y necesidades desde la acción de los adolescentes y habilitarlos a encontrar sus propias respuestas, fue el propósito de la "Especialización Superior en Proyectos Estratégicos con Jóvenes" dictado por el Ministerio de Educación durante los años 2009 y 2010.
La formación se organizó en función de un eje: la elaboración de un proyecto territorial con los adolescentes de cada escuela, con el aporte de elementos teóricos y experienciales que fortalecieron la capacidad de acción y de comprensión de los cursantes respecto a su relación con los jóvenes, las culturas juveniles y los problemas de las sociedades en que los mismos están insertos. El diseño e implementación del proyecto territorial fue el eje estructurante de todas las actividades teóricas. Participaron 400 profesores y 81 directivos con llegada a 48000 estudiantes.




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