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Centros de Cuidado Infantil

Los Centros de Cuidado Infantil están destinados a prevenir el trabajo infantil doméstico y/o peligroso y las peores formas de trabajo adolescente, en ámbitos urbanos y rurales. Allí se brinda atención integral para la protección social de niños y niñas de 0 a 4 años y de niños escolarizados con trayectorias escolares discontinuas (repitencia, sobre edad, inasistencias reiteradas, abandono escolar).

La apertura de los Centros permite a los padres cumplir sus jornadas de trabajo con la tranquilidad de que sus hijos más pequeños quedan en un lugar seguro, con los cuidados adecuados que garantizan su correcta alimentación, higiene, salud, formación y estimulación acorde a su edad.

Los Centros de Cuidado Infantil constituyen una medida efectiva para la aplicación de Convenios Internacionales en materia de erradicación y prevención del trabajo infantil y para el cumplimiento de la normativa nacional y provincial vigente.

En el ámbito rural estos espacios reciben niños y niñas, hijos de trabajadores que desarrollan tareas en la producción y cosecha de frutilla, zanahoria, hortalizas, batata, caña de azúcar y algodón. También reciben a hijos de trabajadores vinculados a la actividad pesquera y a la producción tambera. La apertura de los Centros está directamente ligada a los tiempos de las cosechas. Durante ese lapso cada centro funciona en horarios que respondan a las necesidades de las familias destinatarias.

Los centros ubicados en áreas urbanas contienen a hijos de familias que realizan trabajos informales en la recolección, selección y comercialización de desechos domiciliarios y a hijos de trabajadores en casas particulares. En este caso los centros permanecen abiertos durante todo el año.

Dicho trabajo es brindado por equipos multidisciplinarios integrados por docentes, trabajadoras sociales y mamás cuidadoras.
Desde estos espacios se procura también difundir la problemática y las mejores prácticas para garantizar el cumplimiento de los derechos de los niños y niñas, establecer medidas de protección social para ellos y sus familias y valorar e implementar medidas de inclusión social e igualdad de oportunidades.

A lo largo del año estarán funcionando 30 centros en toda la provincia: en Coronda y en Desvío Arijón (producción de la frutilla); en Santa Rosa de Calchines, Cayastá (cosecha de zanahorias); en Colonia Durán (producción de batata); en San Antonio de Obligado, Villa Ocampo y Tacuarendí (cosecha de algodón y caña de azúcar); en San Martín de las Escobas (trabajo en casas particulares y en tambos); en Avellaneda, Alcorta, Elortondo, Villa Constitución, Correa (trabajos informales urbanos); en Arroyo Seco (producción hortícola); en Humberto Primo (trabajadores de casas particulares y de actividades rurales. También en las localidades de Zenón Pereyra y Santa Isabel (trabajos urbanos informales).

En las ciudades de Reconquista (al igual que en San Javier), están destinados a contener a los hijos de familias mientras desarrollan tareas de recolección, selección y comercialización de desechos domiciliarios. En San Cristóbal, está destinado a posibilitar que los padres puedan cumplir sus jornadas de estudio (de 18 a 22 horas).