Funcionamiento del Archivo

Su funcionamiento se modificó significativamente a partir de la centralización de los fondos documentales y de su completo traslado a la sede de Saavedra 2059 de la ciudad de Santa Fe, realizado en abril de 2011.

Desde fines de la década del 80 el archivo de la ex Dirección General de Informaciones de Santa Fe (DGI) se encontraba en el ámbito del Archivo Intermedio, dependiente del Archivo General de la Provincia. Tras la creación del Archivo Provincial de la Memoria, se trasladó un reducido porcentaje del fondo documental, quedando así dividido y ubicado en dos lugares. Por medio de resoluciones del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos y del Ministerio de Gobierno y Reforma del Estado, en 2009 se estableció el traslado completo a la órbita del APM.

El equipo interdisciplinario del APM trabaja en la identificación, clasificación y descripción del fondo documental y en la elaboración de nuevos instrumentos descriptivos. El traslado de los Archivos Ideológicos permitió profundizar el trabajo de acondicionamiento y ubicación de los documentos, redefiniéndose algunos criterios para garantizar la mejor manipulación y resguardo del material.

Entre las acciones destinadas a fortalecer el APM, se destaca la firma de un convenio de colaboración entre el Archivo Nacional de la Memoria y la Secretaría de Derechos Humanos de Santa Fe cuya finalidad es la digitalización de todo el acervo documental del Archivo santafesino.

El fondo documental provincial de la ex DGI constituye uno de los pocos acervos localizados a nivel nacional que se inscriben dentro de los llamados archivos de inteligencia o “archivos ideológicos”. Está conformado por documentación de diversa índole producida por la DGI o recibida desde otros organismos de inteligencia entre los años 1966-1984.

Entre ellos: partes policiales, antecedentes de personas y fichas personales, informes sobre instituciones y diversas entidades, impresos tales como volantes y panfletos de distintas agrupaciones y organizaciones, recortes periodísticos de la prensa de la época, informes producidos por la DGI, la SIDE y sus delegaciones regionales o la policía provincial. Estos archivos han sido declarados Patrimonio de la Humanidad por el Programa “Memoria del Mundo” de la UNESCO.