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CONVENCIÓN SOBRE LOS HUMEDALES - RAMSAR
La Convención sobre los Humedales (Ramsar, Irán, 1971) es un tratado intergubernamental cuya misión es "la conservación y el uso racional de los humedales, a través de la acción nacional y mediante la cooperación internacional, a fin de contribuir al logro de un desarrollo sostenible en todo el mundo". Hasta ahora 119 países se han adherido a la Convención como Partes Contratantes (Argentina es una de ellas) y más de 1000 humedales en todo el mundo han sido designados para ser inscriptos en la Lista de Ramsar de Humedales de Importancia Internacional.
¿QUí? SON LOS HUMEDALES?
Según la definición de la Convención, los humedales comprenden una amplia variedad de hábitats tales como pantanos, turberas, llanuras de aluvión, ríos y lagos, o zonas costeras como marismas, manglares y praderas de pastos marinos, también arrecifes de coral y otras zonas marinas de una profundidad no superior a seis (6) metros en marea baja, así como los humedales artificiales, tales como los estanques de tratamiento de aguas residuales y los embalses.
La misión de la Convención es la conservación y el uso racional de los humedales; el cual consiste en su uso sostenible para beneficio de la humanidad de modo que produzca el mayor beneficio continuo para las generaciones presentes, manteniendo al mismo tiempo su potencial para satisfacer las necesidades y aspiraciones de las generaciones futuras.
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PROPUESTA
En la Provincia de Santa Fe en el año 2000 por iniciativa la Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Pcia. de Santa Fe (SMADES), se formó una comisión integrada por el Instituto Nacional de Limnología (INALI - CONICET), la Estación Experimental Reconquista del Instituto de Tecnología Agropecuaria (INTA), el Instituto de Cultura Popular (INCUPO) Reconquista y la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) para proponer ante la Convención "un sitio Ramsar".
El área elegida se encuentra enteramente ubicada en el Departamento General Obligado, y sus límites son: al norte 28° 00' S, al sur 29° 30' S, al este limita con la provincia de Corrientes, siendo el límite natural el centro del cauce del río Paraná (58° 51' W) y hacia el oeste, la ruta nacional N° 11 y su continuación en la ruta provincial N° 1 (59° 46´ W); abarcando una superficie aproximada de 492.000 hectáreas.
Quedan incluidas en el área la cabecera departamental, Reconquista y las localidades: Los Laureles, Avellaneda, Guadalupe Norte, Las Garzas, Arroyo Ceibal, El Sombrerito, Villa Ocampo, San Antonio de Obligado, Las Toscas, El Rabón, Florencia.
CARACTERIZACIÓN DEL ÁREA
El río Paraná es uno de los más extensos y biodiversos del mundo. En su tramo medio desarrolla una extensa y compleja planicie de inundación, con una amplia heterogeneidad de hábitats y una alta productividad del sistema, lo que favorece la existencia de comunidades bióticas muy diversas y adaptadas al régimen hídrico, favorecido por la alternancia de ciclos de crecientes y bajantes. Así existen numerosos hábitats acuáticos (cursos principales, riachos, madrejones, lagunas, esteros, bañados) y terrestres asociados (albardones con pastizales, pajonales, selva en galería, palmares, bosques de sauces y alisos, y otros). Esto la convierte en una de las áreas con mayor biodiversidad de la provincia de Santa Fe y de la República Argentina, con 360 especies de vertebrados tetrápodos, conservándose varias de ellas amenazadas de extinción. Una diversa fauna de peces, muchos migradores, y otros recursos naturales (leña, paja para techar y animales de caza) son la base de una importante economía regional y de subsistencia para muchos pobladores locales. La pesca deportiva y el ecoturismo del área están sustentados por los recursos que brinda este humedal, siendo clave para el desarrollo regional.
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Fotos: José Luis Ramirez
Descripción resumida del humedal
El río Paraná es uno de los más extensos y biodiversos del mundo. En su tramo medio desarrolla una extensa y compleja planicie de inundación. con una amplia heterogeneidad de hábitats y una alta productividad del sistema, lo que favorece la existencia de comunidades bióticas muy diversas y adaptadas al régimen hídrico, favorecido por la alternancia de ciclos de crecientes y bajantes. Así existen numerosos hábitats acuáticos lóticos y lénticos (cursos principales, riachos, madrejones, lagunas, esteros, bañados) y terrestres asociados (albardones con pastizales, pajonales, selva en galería, palmares, bosques de sauces y alisos, y otros). Esto la convierte en una de las áreas con mayor biodiversidad de la provincia de Santa Fe y de la República Argentina, con 360 especies de vertebrados tetrápodos, conservándose varias de ellas amenazadas de extinción. Una diversa fauna de peces, muchos migradores, y otros recursos naturales (leña, paja para techar, y animales de caza) son la base de una importante economía regional y de subsistencia para muchos pobladores locales. La pesca deportiva y el ecoturismo del área está sustentado por los recursos que brinda este humedal, siendo clave para el desarrollo regional.
El valle aluvial del Paraná en una gran diversidad de ambientes brinda una oferta para una rica avifauna acuática tanto residente como migrnate, constituida por 71 especies pertenecientes a 15 familias, siendo las más representativas Anatidae (16 especies), Rallidae (12), Ardeidae (10) y Scolopacidae (8). Muchas de estas especies están representadas con altas densidades poblacionales que superan ampliamente el valor de 20.000 individuos. Todas estas especies son excelentes indicadoras del estado de conservación del humedal constituyendo una parte importante del patrimonio natural, y un recurso utilizado para la investigación, educación y recreación.
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Es una fuente de alimentación esencial diversos peces. Dentro de las 300 especies que habitan el Paraná medio es posible mencionar aquellas migradoras de importancia económica, tales como los "surubíes" (Pseudoplatystoma coruscans y P. fasciatum), el "dorado" (Salminus maxillosus) y el "sábalo" (Prochilodus lineatus). Es de destacar dentro del sistema, la importancia de las especies detritivoras que constituyen el mayor porcentaje de biomasa. Además están adaptadas a las condiciones que ofrece este hábitat en las distintas etapas de su desarrollo. Cabe mencionar que el sábalo sirve de alimento en sus primeros estadios para las larvas y juveniles de surubíes y el dorado lo que marca una característica propia de este sistema .
En este complejo sistema regido por las crecidas y estiajes, el cauce principal es la ruta obligada para las especies de peces migradoras; las lagunas de desborde ofrecen refugio y alimento para los primeros estadios operándose también, cortas migraciones transversales tróficas desde el cauce principal a las lagunas.
El "pulso de inundación" en el concepto de Junk et al. (1989), representa la principal fuerza que determina y controla la bioproductividad del río, desarrollada fundamentalmente en este humedal. Se hace necesario destacar que, grandes alteraciones producidas aguas arriba, especialmente las derivadas del efecto de la represa de Itaipú (Bonetto y Wais, 1990b) han introducido algunos cambios sustanciales. Los niveles hidrométricos se han tornado erráticos - a veces, con varios "pulsos de inundación" pequeños. En ocasiones el valle aluvial suele quedar inundado y cubierto de vegetación a lo largo de varios años, en otros casos se pueden producir largos estiajes. Si bien este fenómeno puede depender de los ciclos climáticos asociados al manejo hidráulico, estas importantes fluctuaciones de niveles hidrométricos afectan negativamente la productividad de las aguas y la diversidad biótica (Canevari y otros, 1998).
Características ecológicas
El río Paraná es el segundo sistema fluvial de Sudamérica en extensión. El sistema del río y su planicie de inundación constituyen un ambiente pulsátil en el cual las inundaciones periódicas juegan un rol clave modelando el sistema y manteniendo su complejidad paisajística y su biodiversidad (Neiff, 1990; Bucher et al.,1993). Su amplia heterogeneidad favorece una gran variedad de biótopos, con una alta complejidad estructural, favorecida por los pulsos de inundaciones, que además podrían interrumpir localmente los procesos de exclusión competitiva (Connel, 1978; Bridarolli y di Tada ,1994). Además, es un área transicional donde convergen varías regiones biogeográficas como la provincias Paranaense (Dominio Amázonico), la provincia Chaqueña (representada por el distrito Oriental) y la provincia del Espinal (estas dos últimas del Dominio Chaqueño), y cada una aportan comunidades y elementos faunísticos propíos que aumentan la riqueza regional (Cabrera, 1994).
La influencia del Dominio Amazónico se observa en el desarrollo de selvas marginales, en albardones costeros e isleños, que van perdiendo riqueza específica a medida que aumenta la latitud (Pensiero obs. pers.). Estas selvas es uno de los hábitats más diversos, con una gran variedad árboles distribuidos en tres estratos como el Timbó colorado (Enterolobium contortisiliquum), el Timbó de bañado (Albizia inundata), el Ambay (Cecropia pachystachya), el Laurel (Nectandra angustifolia) y el Ubajay (Hexaclamis edulis). Entremezclados con estas selvas se puden hallar densos cañaverales dominados por Guadua paraguayana, únicos en la provincia (Prado et al. 1989; Pensiero obs. pers.). Los estratos están entrelazados por una gran variedad de líanas y enredaderas pertenecientes a las familias Bignoniáceas, Compuestas, Sapindáceas, Malpigiáceas, Vitáceas, etc. Estas selvas presentan la mayor diversidad faunística, y la producción de frutos es importante para un buen número de aves (tucanes, surucuas, tangarás) y mamíferos (murciélagos, monos carayá, comadrejas y corzuelas, entre otros), que además son dispersores de semillas (Estrada,1981), intervienen en el ciclo de nutrientes en la interfase dosel-suelo (Eisenberg y Thorington, 1973), en la remoción de epífitos y en su reproducción (Brown,1986; Perry, 1978). Cuando las aves furgívoras se alimentan sobre especies al borde del río como el Ingá o el Ambay, caen frutos al agua que son comidos por los Pacúes (Piaractus, Mylossoma), y otros peces omnívoros. La vegetación Chaqueña, se desarrolla en los sectores más elevados. con bosques de Schinopsis balansae, Sideroxylon obtusifolium, Ruprechtia laxiflora, Prosopis sp., Prosopis affinis, Geoffroea decorticans, Acacia praecox, Myrsine laetevirens, Gleditsia amorphoides. y Caesalpinia paraguariensis, entre otras. En sectores bajos de islas y en las proximidades de los cursos de agua, son frecuentes los alisales de Tessaria integrifolia y los sausales de Salix humboldtiana, constituyendo muchas veces comunidades puras. Al sur del área se hallan bosques en los que conviven especies típicas del Dominio Chaqueño, como Schinopsis balansae, con especies correspondientes al Dominio Amazónico, como Erythrina crista-galli. Estos bosques, únicos en la provincia, en general se encuentran muy degradados. En los sectores topográficamente deprimidos, de toda el área, se observan en forma alternada, palmares de Copernicia alba, pajonales de Spartina argentinensis y pajonales de Panicum prionitis. Integrando estas unidades de vegetación, se puede hallar un gran número de comunidades vegetales hidrófilas, las más relevantes corresponden a los cataizales de Polygonum sp., canutillares de Leersia hexandra, Luziola peruviana y Echinochloa helodes, carrizales de Panicum elephantipes, totorales de Typha dominguensis, varillares de Solanum glaucophyllum, juncales de Schoenoplectus californicus, y comunidades de especies hidrófilas flotantes como Pistia stratiotes, Eichhornia azurea, Eichhornia crassipes, Pontederia cordata, Pontederia rotundifolia y Salvinia biloba (Pensiero obs. pes). Estas comunidades se relacionan en complejas sucesiones siempre dependientes de la dinámica hidorsedimentológica del río (Lewis y Franceschi, 1979).
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Muchas de estas plantas brindan refugio, alimento y sitios de nidificación a una variada fauna de aves, mamíferos, reptiles y anfibios como el jabirú (Jabiru mycteria), el aguará guazú (Chrysocyon brachyurus), el carpincho (H. hydrochoerus) y el lobito de río (Lontra longicaudis). Los varillares de Solanum galucophylum también producen frutos buscados por los peces. Muchas de estas plantas y comunidades brindan refugio, alimento y sitios de nidificación a una variada fauna de aves, mamíferos, reptiles y anfibios como el jabirú (Jabiru mycteria), el aguará guazú (Chrysocyon brachyurus), el carpincho (H. hydrochoerus) y el lobito de río (Lontra longicaudis). Los varillares de Solanum galucophylum también producen frutos buscados por los peces. Los ambientes acuáticos son tan diversos como los terrestres o semiacuáticos, y encontramos en el sitio ambientes lóticos como el cauce principal y los brazos del Paraná, que son utilizados por los peces: los dorados (Salminus maxillosus) que presentan una temprana ictiofagia (Rossi, 1989) en su etapa adulta se alimentan principalmente en aguas abiertas lóticas sobre diversas especies (Del Barco, 1990). Los grandes bagres, el surubí pintado y atigrado (Pseudoplatystoma coruscans y P. fasciatum), y el manguruyú (Paulicea lutkeni) que pueden sobrepasar los sesenta kilogramos de peso, también utilizan sitios lóticos con fines tróficos y reproductivos. Los juveniles de surubíes frecuentan hábitats vegetados y de elevada complejidad estructural (Reid, 1989). Los diversos ambientes lénticos del valle aluvial como lagunas, esteros, bañados, madrejones y su variada vegetación sumergida (Myriophyllum, Cabomba, etc.) y emergente proveen refugio y alimentación a juveniles de peces de diversas especies.
Es de destacar la importancia, en este sistema, de las especies detritívoras, tal el caso del "sábalo"( especie con la máxima biomasa) que, desde sus tempranos estadios (Rossi, 1992) se alimenta de detritus, acortando de esta manera, las cadenas tróficas de las grandes especies de valor comercial que de él se alimentan.
Principales especies de flora
La zona de referencia, seguramente puede ser considerada como una de las áreas con mayor diversidad florística de la provincia de Santa Fe. Son numerosas las comunidades vegetales presentes, entre las más importantes se pueden señalar:
a) palmares de Copernicia alba
b) pajonales de Panicum prionitis
c) carrizales de Panicum elephantipes
d) cataizales de Polygonum punctatum
e) canutillares de Leersia hexandra y Luziola peruviana
f) comunidades de hidrófilas varias
g) alisales de Tessaria integrifolia
h) cañaverales de Guadua paraguayana
i) sausales de Salix humboldtiana
j) bosques en galería o selvas marginales
Algunas de las especies vegetales que habitan en la provincia de Santa Fe y que son exclusivas de la zona
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Nombre científico |
Nombre vernáculo |
Familia botánica |
Forma de vida |
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Pacourina edulis Aubl. |
Cardo |
Asteraceae |
Hierba |
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Machaonia brasilensis (Hoffm. ex Humb.) Cham. & Schltdl |
espina blanca |
Rubiaceae |
Arbusto |
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Crateva tapia L |
Payagua naranja |
Capparaceae |
Arbusto o árbol |
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Diospyros inconstans Jacq. |
Granadillo |
Ebenaceae |
Árbol |
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Cecropia pachystachya Trécul |
Ambay |
Cecropiaceae |
Árbol |
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Banara arguta Briq |
Francisco Álvarez |
Flacourtiaceae |
Árbol |
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Geoffroea striata (Willd.) Morong |
maní de los indios |
Fabaceae |
Árbol |
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Aporosella chacoensis (Morong) Speg. |
Euphorbiaceae |
Árbol |
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Lonchocarpus fluvialis (Lindm.) Fortunato & Palese |
yerba de bugre |
Fabaceae |
Árbol |
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Sapindus saponaria L. |
palo jabón |
Sapindaceae |
Árbol |
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Anemopaegma flavum Morong |
Bignoniaceae |
Liana |
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Guadua paraguayana Dí¶ll |
Picanilla |
Poaceae |
Caña |
Principales especies de fauna
Se destacan entre las numerosas especies del humedal los peces migradores (como surubí, sábalo, dorado, etc.) que realizan extensos desplazamientos sobre el cauce principal del Río Paraná y entre cauces secundarios y tributarios, y ambientes leníticos asociados. Estas especies se han adaptado a las fluctuaciones del ciclo hidrológico, registrándose una importante sincronización entre su desove y los pulsos de inundación (Junk, et al., 1989; Welcomme, 1985). Las características de la fase de inundación, principalmente su intensidad y duración, tienen una importancia decisiva sobre su reclutamiento dada la importancia de los ambientes leníticos en las primeras etapas de crecimiento (Bonetto et al., 1981; Rossi y Parma, 1992). El valor de estas especies ícticas neotropicales en el macrosistema, se fundamenta tanto en aspectos ecológicos como económicos. El sábalo (Prochilodus lineatus) es una de las especies más abundantes. en el área, con una biomasa de hasta 1000 kg/ha en ambientes leníticos del Paraná Medio (Bonetto, et al., 1981), y por su alimentación detritívora es clave en las tramas tróficas, transfiriendo energía desde los primeros niveles tróficos a los grandes ictiófagos (dorados, surubíes, etc.). Su explotación comercial se realiza principalmente para la extracción de aceite y harina de pescado. El dorado (Salminus maxillosus) tiene un alto valor deportivo y comercial. Esta y otras migradoras, que realizan extensos desplazamientos en toda la cuenca (Sverlij y Espinach Ros, 1986), se reproducen durante el período estival en tramos lóticos utilizando como áreas de cría diversos tipos de ambientes de la llanura aluvial.
Los vertebrados tetrápodos abarcan unas 360 especies: 36 de anfibios, 46 de reptiles, 210 de aves y 68 de mamíferos.
Los anfibios y reptiles acuáticos (yacarés, tortugas y algunas serpientes) cumplen una función importante como efectivos transportadores de nutrientes desde los humedales hacia los ambientes terrestres y viceversa. Habitan en el sitio dos especies de Yacarés (Caiman yacare y C. latirostris) y una especie de serpiente gigante Curiyú o Anaconda del Sur (Eunecetes notaeus), de más de 4 m de longitud, las tres, grandes predadores que se encuentran en la cúspide de las cadenas tróficas de la región. Asimismo, habitan en el área dos de las especies de yacarés bajo explotación comercial controlada en la provincia: C. latirostris y T. merianae.
En lo que hace a las aves, cabe destacar que todo el Valle Aluvial del río Paraná es sitio de concentración, antes de dirigirse a sus lugares de reproducción o invernada, de varias especies patos que sufren presión de caza: Netta peposaca, Dendrocygna bicolor y D. viduata,. Actualmente N.peposaca es objeto de estudio debido a la reducción de la población que migra a Brasil. También es importante mencionar que todo el Valle del río Paraná es el salvavidas que tienen las especies de ambientes acuáticos en los períodos de déficit hídrico severos, incluso para especies como el Jabiru mycteria, Ap I de la CITES. También se destaca que el Paraná medio es utilizado como ruta migratoria por muchos chorlos neárticos como Calidris melanotos, C. fuscicollis, C. bairdii, Tringa melanoleuca, T. flavipes, T. solitaria y Limosa haemastica, que se encuentran en importante número cuando el río está en bajante (Giraudo, 1992). Los bosques en galería del Paraná también son utilizados como corredores, todavía en buen estado de conservación por aves migrantes de bosques como Vireo olivaceus y Pachyramphus polychopterus.
Entre los mamíferos habitan especies de valor peletero: el coipo (Myocastor coypus), especie vedada y protegida, tiene importancia económica para Santa Fe y Argentina, su piel está reconocida a nivel internacional. El Lobito de río (Lontra longicaudis) se captura por su cuero y carne, siendo una de las especies de mayor valor peletero en el país, por lo que sus poblaciones se han reducido debido a la caza furtiva. En la actualidad está protegida por las Leyes Nacional Nº 22421 y Provincial Nº 4830. Es un mustélido adaptado a la vida semiacuática, estrechamente vinculado a los cuerpos de agua circulantes, y sin contaminación, lo que lo hace vulnerable. Su dieta consiste en invertebrados y vertebrados acuáticos, su densidad poblacional estaría resguardada, por la amplia oferta de hábitats y la existencia de sitios poco accesibles. El Carpincho (Hydrochaeris hydrochaeris), actualmente protegido por ley provincial, es el roedor de mayor tamaño del mundo, y ha representado una fuente de alimento y cuero para pobladores campesinos o isleños de bajos recursos. Se encuentra, además en el área una de las poblaciones isleñas más australes de carayá o mono aullador (Alouatta caraya).
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Muchas especies tropicales de anfibios, reptiles, aves y mamíferos alcanzan mayores latitudes a través del río Paraná, y se han detectado especies amazónicas como la serpiente Hydrops triangularis. El sitio constituye el límite de distribución para muchas de estas especies tropicales y subtropicales como el oso melero o tamanduá (Tamandua tetradactyla), el tucán grande (Rhampastos toco), el Surucuá (Trogon surrucura) y el Yacaré Negro (Caiman yacare).
Se conservan en el área varias especies de vertebrados incluidas en apéndices nacionales e internacionales de conservación: Reptiles: Cocodrilianos: Caiman latirostris (Ap. II CITES-Argentina: R.315; UICN: en peligro; Dirección Nacional de Fauna y Flora: Vulnerable), Caiman yacare (Ap. II CITES; D.N.F.F: Vulnerable). Saurios: Tupinambis merianae (=T. teguixin) (Ap. II CITES; D.N.F.F: Vulnerable). Serpientes: Eunectes notaeus (Ap. II CITES, D.N.F.F: Vulnerable), Hydrodynastes gigas (=Cyclagras gigas) (Ap. II CITES), Boiruna maculata (=Clelia clelia) (Ap. II CITES), Hydrops triangularis (D.N.F.F: Vulnerable). Aves: Anátidos: Cygnus melancorvphus, Coscoroba coscoroba y Sarkidionis melanotos (Ap. II CITES, En Peligro Fraga, 1996). Falconidos: Falco peregrinus (Ap. I CITES). Ramfástidos: Ramphastos toco (Ap. II de la CITES). Paseriformes: Paroaria coronata y Paroaria capitata (Ap. II CITES). Mamíferos: Lontra longicaudis (Ap. I CITES, En peligro a nivel nacional (García Fernández et al., 1996), Tamandua tetradactyla (Vulnerable a nivel nacional), Chrysocyon brachyurus (Vulnerable a nivel nacional).
Valores sociales y culturales:
El área es asiento de una importante actividad pesquera artesanal. En el Puerto Reconquista viven un total de 624 personas agrupadas en 131 familias. Aproximadamente 150 personas, agrupadas en una Comisión de Pescadores, se dedican a la pesca utilizando embarcaciones a remo o con motores internos de baja potencia (4 a 12 HP). A causa de la regulación pesquera existente en el Departamento, Ley 10.967, que prohibe la pesca comercial en el valle aluvial, deben trasladarse hasta sitios de pesca ubicados en el cauce principal del río Paraná lo que les insume varias horas de navegación, a veces más de 48. Del total de la población activa, más del 50% depende exclusivamente de la pesca como única actividad laboral. Actualmente funciona en el Puerto Reconquista un Puerto de Fiscalización de Productos de la Pesca Comercial por el que pasaron para su fiscalización en 1999 217.700 kg de pescado. Las especies blanco de esta pesquería son el surubí (Pseudoplatystoma coruscans) y el rollizo (P. fasciatum); mientras que las principales acompañantes son el patí (Luciopimelodus pati) y el dorado (Salminus maxillosus). Además de Reconquista, son localidades pesqueras importantes: Avellaneda, Florencia, El Rabón, Tacuarendí.
La vida en el valle fluvial del Paraná en general, y en particular en esta zona, ha sido importante desde tiempos remotos. Es un área de importancia paleontológica con numerosos hallazgos de una variada y extinguida fauna de mamíferos cuaternarios como mastodontes, gliptodontes, smilodontes, macrauquenias, toxodontes, megaterios, milodontes, y ciervos gigantes (Paracero, Epiucero), con varios sitios en los arroyos EL Rey y los Amores (Ruggeroni e INCUPO com. pers.).
Previo a la llegada de los españoles vivieron los abipones aborígenes de la rama de los Guaycurúes; dejaron sus para realizar investigaciones arqueológicas (Ruggeroni e INCUPO, com. pers.). Al presente muy pocos fueron excavados por falta de presupuesto. Tumbas, hornos, vasos, flechas etc. se encontraron en los lugares más investigados como el arroyo El Aguilar (El Cerrito) frente al Puerto de Reconquista, Rincón de Soto frente a Santa Lucia (Corrientes), Isla del Indio en el Paraná Miní (Las Garzas), el arroyo Malabrigo, el Palmar de Berna. Con la llegada de los españoles, el río se transformó en la gran vía de comunicación hasta la construcción de rutas. En las islas y terrazas, la vida era muy intensa (cría y cultivos, caza, recolección, intercambios y comercialización en barcos, fiestas aún recordadas). También existieron en Reconquista reducciones jesuíticas, cuyas ruinas se encuentran bajo la ciudad.
De esta época quedan dos pobladores típicos del lugar, el Isleño y el Costero. El primero vive en permanencia en las Islas; en general es puestero y se autoabastece con todo los recursos del lugar, llegando a la costa de vez en cuando para hacer algo de provista o cuando se producen las grandes inundaciones. El segundo puede ser pescador o ganadero viviendo al ritmo de los pulsos del río ya que tiene los animales en las islas bajas muy fácilmente inundables; por lo tanto es un verdadero trashumante arreando los animales de un lado al otro cuando van y vienen las inundaciones. Actualmente se pueden encontrar en el lugar guías de turismo (vaqueanos, conocedores de los distintos lugares del hábitat isleño y de los medios de movilidad para acceder a ellos) y los puesteros, cuidadores de casas de fin de semana.
En los últimos años la Fiesta del Surubí en el Puerto de Reconquista se ha convertido en el evento turístico más importante de la región, que atrae en cada nueva edición, a un mayor número de turistas.
Uso actual del suelo: (a) dentro del sitio (b) en la zona circundante y/o cuenca
En el área que comprende el valle de inundación del Paraná, la producción ganadera bovina sobre los pastizales naturales es la principal actividad económica, practicada por productores radicados en la zona de tierras altas o Dorsal, al oeste del Humedal. Las crecidas del Río hacen necesario el retiro de la hacienda y constituyen la limitante más severa a la producción ganadera continua, así corno para el uso y la conservación de instalaciones y mejoras.
La pesca y la caza son actividades corrientes, con destino utilitario directo, así como comercial y deportivo. Son actividades de importancia, pero desarrolladas sin ordenamiento y en escala de difícil cualificación.
La utilización forestal es relativamente escasa, limitándose a las especies nativas, especialmente maderas blancas y "picanillas" o cañas, permaneciendo como un desafío su desarrollo más racional y productivo.
Los suelos que bordean el Humedal y se extienden hasta su limite oeste (Ruta Nac. 11 y Prov. 1), en su mayor parte son bien drenados y de aptitud agrícola, abarcando más de 45.000 ha, en las que operan aproximadamente unos 400 productores.
Se utilizan para el cultivo de especies propias del área mayor que la rodea (soja, caña de azúcar, girasol, algodón, trigo), y también para ganadería. La aptitud de estos suelos corresponde a los tipos III y IV de capacidad de uso, (agrícola con limitaciones) y presentan diversos grados de deterioro o degradación por el uso agrícola intensivo. La erosión hídrica en los suelos con relieve ondulado, típicos de la franja limítrofe de las tierras altas con el valle de inundación es uno de los problemas más serios, si bien se realizan prácticas de control de la erosión y manejo conservacionista.
Factores adversos:
La zona que abarca este humedal no ha sufrido aún, una degradación significativa. Sin embargo, los riesgos existen pudiéndose mencionar:
dentro del sitio: El uso de agroquímicos e insecticidas sin control contaminan los cursos de agua en forma creciente. Este humedal no escapa a una problemática de esta naturaleza con asentamientos vinculados con este tipo de actividad. Igualmente las industrias radicadas en la zona sólo a veces poseen plantas de tratamiento adecuadas para sus vertidos. Se puede mencionar asimismo la sobrepesca deportiva y/o comercial.
en la zona circundante: La construcción de represas y la canalización de ríos son dos factores importantes en la degradación de los humedales, ya que desacoplan los sistemas fluviales de los humedales a los que están asociados, impactando sobre la productividad de los mismos (Neiff, 1999). En la actualidad, ya hay indicaciones de que el aumento de represas en el sistema Paraná-Plata estaría provocando alteraciones globales en sus ritmos hidrológicos (Bonetto et al. 1988, 1989 en Canevari, et al.,1999) A título ilustrativo se menciona el efecto negativo que la regulación de caudales ejerce sobre su biota .En la alta cuenca del río Paraná, los represamientos han producido la desaparición de grandes migradores (Agostinho et al., 1994 en Quiros y Vidal, 2000).
Explotación pesquera:
Partiendo del análisis de la variación temporal de la composición relativa de las capturas nominales en 42 sitios de desembarco del río Paraná, entre 1941 y 1984, Fuentes y Quirós (1989) encontraron una tendencia al aumento de la frecuencia de Prochilodus lineatus (sábalo) en casi todo el sistema, y una desminución en la proporción de otros géneros como Piaractus (pacú), Paulicea (manguruyú), Brycon (salmón) y Salminus (dorado) . Según estos autores los cambios en la composición de las capturas podrían deberse tanto a causas naturales, como antrópicas (incluyendo la explotación pesquera) (Fuentes y Quirós en Sverlij et al., 1993).En el caso de los surubíes el porte de los ejemplares capturados en el área media ha disminuido durante los últimos años.
Medidas de conservación adoptadas
Legislación vigente:
- Ley Provincial Nº 11717 (Ley Marco Provincial de Medio Ambiente)
- Ley Provincial Nº 4830 (Caza, Pesca y Comercialización de sus productos)
- Ley Provincial Nº 9004 (Arbolado Público)
- Ley Provincial Nº 10552 (Conservación y Manejo de Suelos)
- Ley Provincial Nº 10967 (Veda de Pesca Comercial en el Departamento General Obligado)
- Ley Provincial Nº 11314 (Establece Puertos de Fiscalización de Productos de la Pesca Comercial)
- Resolución Nº 132/89 (Establece diámetros mínimos de corte en monte nativo)
Áreas Naturales Protegidas
Dentro del humedal Jaaukanigás se encuentra la Reserva Provincial Virá Pitáfue la primera creada en el ámbito de la Provincia en el año 1963, con una superficie de 615 ha. administrada por la Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable, ubicada en el Departamento General Obligado (29º 11' S - 59º 33' W). Marco legal: Decretos 0823/63; 4269/76.
La Reserva Provincial de Uso Múltiple Campo Salas forma parte del humedal y es de dominio privado, con una superficie de 9897 ha), administrada por la Subsecretaría de Medio Ambiente y Ecología y sus propietarios. Ubicada en el Departamento General Obligado (29º 11' S - 59º 33' W). Marco legal: convenio ratificado por Resolución Nº 129/96.
Actividades turísticas y recreativas
Están basadas principalmente, en la pesca deportiva, existiendo en la zona más de 10 empresas que explotan esta actividad, muchas de ellas poseen alojamientos ad hoc construidos en el interior del sistema de islas. La pesca deportiva se practica todo el año, con intensidad algo menor en invierno, dado que disminuyen las probabilidades de capturar presas importantes. Desde 1987 se realiza a mediados de junio, en el Puerto de Reconquista, el Concurso Argentino de Pesca del Surubí uno de los más importantes del mundo. En la X° edición (1996) participaron 465 embarcaciones y 1395 pescadores. Se produce durante los tres días de desarrollo del Concurso una importante convocatoria turística de aproximadamente 5000 personas por día. Además se desarrollan visitas ecoturísticas guiadas, principalmente para colegios primarios y secundarios en donde recorren las islas para observar la flora, fauna y sus principales características ecológicas.














